Humedad en el parquet: señales, causas y qué hacer
Manchas oscuras, tablas que se levantan, olor a moho... así avisa el parquet cuando tiene humedad. Causas, señales y qué hacer antes de que vaya a más.
Te respondemos en menos de 24 horas
Problemas comunes

En resumen
Llega noviembre, enciendes la calefacción y de repente aparecen unas líneas oscuras entre las tablas del parquet que en verano no estaban. No, no se está estropeando: en la inmensa mayoría de los casos son separaciones entre tablas de parquet, un movimiento natural de la madera que reacciona al cambio de humedad del ambiente.
Es una de las dudas más habituales en otoño e invierno, y también una de las más fáciles de tranquilizar: casi siempre no hay que hacer nada más que esperar. Pero hay excepciones que sí conviene vigilar, y las repasamos en este artículo.
El parquet es madera, y la madera es un material vivo que absorbe y libera humedad según las condiciones del ambiente que le rodea. Cuando el aire de casa está muy seco, la madera cede humedad, se contrae ligeramente y las tablas se separan unas décimas de milímetro cada una. Multiplicado por todas las tablas de una habitación, ese movimiento se hace visible como una fina línea entre juntas.
Es exactamente el mismo fenómeno, a la inversa, por el que en verano con más humedad ambiental el parquet gana volumen y las juntas prácticamente desaparecen.
Las causas más comunes en los pisos de Tarragona, Reus y la Costa Daurada son estas:
Según la documentación técnica de AITIM, un periodo de más de 15 días con humedad relativa baja es suficiente para provocar una contracción apreciable en pavimentos de madera. Es justo lo que ocurre en un piso con la calefacción puesta a diario durante semanas.
En la mayoría de los casos, no. Se trata de un comportamiento normal y reversible: cuando sube la humedad ambiental, la madera recupera volumen poco a poco y las juntas se van cerrando por sí solas, sin que tengas que intervenir.
Dicho esto, hay señales que sí merecen una revisión:
Si reconoces alguno de estos puntos, probablemente ya no sea solo un tema de humedad ambiental, sino un problema de base, de instalación o de un parquet que necesita una revisión más a fondo. Conviene no confundirlo con el problema contrario: si lo que ves son manchas, tablas hinchadas o juntas ennegrecidas en lugar de separaciones, es más probable que se trate de humedad en el parquet, que se aborda de forma distinta.
No se puede eliminar el movimiento de la madera al cien por cien, porque es parte de su naturaleza, pero sí se puede suavizar mucho con unos hábitos sencillos.
Si son finas y aparecen cada invierno en el mismo sitio, lo más sensato es no tocar nada y dejar que la propia madera se regule con las estaciones. Rellenar una junta que todavía "respira" con los cambios de humedad suele salir mal: la masilla se agrieta o se sale en cuanto la tabla vuelve a moverse.
Cuando la separación es más ancha, estable durante todo el año y afea visiblemente el suelo, sí tiene sentido rellenarla con masilla para madera del tono adecuado, algo que normalmente se hace aprovechando un acuchillado y barnizado completo para que quede uniforme. Si las separaciones conviven con crujidos o tablas sueltas, te interesa más leer nuestra guía sobre por qué cruje el parquet, porque probablemente haya un problema añadido en la base.
En un parquet con años de vida, las separaciones estacionales son casi una firma del propio suelo: llevan pasando lo mismo cada invierno desde que se instaló, y forman parte de su comportamiento habitual. La atención de verdad hay que ponerla en el parquet recién instalado.
Cuando un suelo nuevo empieza a abrir juntas a los pocos meses, casi siempre apunta a un fallo en el proceso: madera que no se dejó aclimatar el tiempo suficiente en la vivienda antes de colocarla, una instalación hecha con la calefacción recién apagada en pleno invierno, o un producto de calidad inferior a la que se pagó. Por eso, en toda instalación profesional de parquet conviene respetar los tiempos de aclimatación del material antes de empezar a colocar, precisamente para evitar este tipo de sorpresas.
Sí, es de lo más habitual. La calefacción reseca el ambiente, la madera pierde humedad y se contrae ligeramente, lo que abre pequeñas juntas de menos de 1-2 mm. Con la llegada de la primavera y la subida de la humedad ambiental, suelen cerrarse solas.
Cuando superan los 2-3 mm, cuando no se cierran ni siquiera en verano, o cuando además de la separación notas que la tabla se mueve, cruje o suena hueca al pisar. En esos casos conviene que alguien lo revise en persona.
Sí, con masilla o cordón de madera del mismo tono, pero solo tiene sentido hacerlo si la separación es estable y no va a volver a cerrarse por sí sola. Rellenar una junta que todavía se mueve con la estación suele acabar agrietándose de nuevo.
Ayuda mucho, sobre todo en las habitaciones con más calefacción o donde el aire acondicionado se usa muchas horas seguidas. Mantener la humedad relativa entre el 30% y el 60% reduce el movimiento de la madera de forma notable.
Lo más probable es que la madera no se dejara aclimatar el tiempo suficiente en la vivienda antes de instalarla, o que la instalación se hiciera en una época del año con una humedad muy distinta a la habitual de la casa. Es uno de los motivos por los que conviene encargar la instalación a profesionales que respeten los tiempos de aclimatación.
Si las separaciones de tu parquet no terminan de convencerte, o quieres una valoración honesta de si conviene esperar, rellenar o directamente restaurar el suelo, pide tu presupuesto gratuito y sin compromiso y lo revisamos contigo.
Sí, es de lo más habitual. La calefacción reseca el ambiente, la madera pierde humedad y se contrae ligeramente, lo que abre pequeñas juntas de menos de 1-2 mm. Con la llegada de la primavera y la subida de la humedad ambiental, suelen cerrarse solas.
Cuando superan los 2-3 mm, cuando no se cierran ni siquiera en verano, o cuando además de la separación notas que la tabla se mueve, cruje o suena hueca al pisar. En esos casos conviene que alguien lo revise en persona.
Sí, con masilla o cordón de madera del mismo tono, pero solo tiene sentido hacerlo si la separación es estable y no va a volver a cerrarse por sí sola. Rellenar una junta que todavía se mueve con la estación suele acabar agrietándose de nuevo.
Ayuda mucho, sobre todo en las habitaciones con más calefacción o donde el aire acondicionado se usa muchas horas seguidas. Mantener la humedad relativa entre el 30% y el 60% reduce el movimiento de la madera de forma notable.
Lo más probable es que la madera no se dejara aclimatar el tiempo suficiente en la vivienda antes de instalarla, o que la instalación se hiciera en una época del año con una humedad muy distinta a la habitual de la casa. Es uno de los motivos por los que conviene encargar la instalación a profesionales que respeten los tiempos de aclimatación.
Sigue leyendo
Manchas oscuras, tablas que se levantan, olor a moho... así avisa el parquet cuando tiene humedad. Causas, señales y qué hacer antes de que vaya a más.
Un crujido puntual en según qué época del año es normal; si persiste todo el año, suele apuntar a un problema de instalación. Te contamos cómo distinguirlo.
Lijado, masillado, tinte y varias manos de barniz: así se recupera un parquet cansado. Te contamos el proceso completo, tiempos y qué esperar en cada fase.
Presupuesto sin compromiso
Un suelo desgastado no debería quitarte la tranquilidad. Cuéntanos qué necesitas y en menos de 24 horas te diremos cómo podemos ayudarte a instalar, restaurar o pulir tu parquet.