Tipos de parquet: guía completa para elegir el suelo de tu casa
Macizo, multicapa, laminado o vinílico: diferencias, ventajas y cómo elegir el tipo de parquet que mejor encaja en tu casa.
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Elegir parquet

En resumen
Es una de las dudas que más nos plantean en obras de reforma en Tarragona y Reus: suelo laminado o vinílico, ¿cuál pongo? Los dos imitan la madera, los dos se instalan flotantes y los dos tienen un precio parecido en las gamas medias. Pero por debajo son productos muy distintos, y esa diferencia se nota en cuanto entra agua o cambia la temperatura.
El suelo laminado es un tablero de fibra de madera de alta densidad (HDF) con una lámina decorativa impresa que reproduce el veteado de la madera, protegida por una capa de resinas melamínicas (overlay) que aporta resistencia al rayado y al desgaste.
Su resistencia se clasifica con la norma UNE-EN 13329 en clases AC, de AC1 a AC6. Cuanto más alta la clase, más tráfico y desgaste aguanta sin marcarse. Si quieres saber qué clase AC necesitas según la habitación, lo explicamos con detalle en clases AC del suelo laminado.
Su punto fuerte es el tacto: al llevar un núcleo de fibra de madera, transmite una sensación más cálida y con algo de amortiguación al caminar, más parecida a la madera real que el vinílico.
El suelo vinílico está fabricado con PVC (LVT, Luxury Vinyl Tile) o con un núcleo rígido de composite mineral (SPC, Stone Plastic Composite), sobre el que se imprime una imagen de madera bajo una capa de uso transparente.
Los sistemas modulares de clic, como el SPC, se rigen por la norma UNE-EN 16511 de revestimientos de suelo modulares con ensamblaje mecánico. Su gran ventaja es que no contiene madera ni fibra en el núcleo, así que el agua no lo daña.
Puedes ver los acabados y formatos que instalamos en suelo vinílico en Tarragona.
Aquí está la clave de toda la comparación. El núcleo del laminado es fibra de madera prensada, así que absorbe agua si esta se filtra por las juntas o queda estancada un rato. Aunque el modelo se venda como "resistente a la humedad", eso solo retrasa el problema, no lo elimina.
El vinílico, al no llevar madera en su composición, es prácticamente impermeable en toda la pieza. Por eso es la opción que recomendamos sin dudarlo para cocinas, baños, terrazas cubiertas o apartamentos turísticos de Salou y Cambrils, donde el uso intensivo y algún despiste con el agua son cuestión de tiempo. Lo desarrollamos en parquet en cocinas y baños.
| Característica | Laminado | Vinílico (LVT/SPC) |
|---|---|---|
| Material del núcleo | Fibra de madera (HDF) | PVC o composite mineral |
| Resistencia al agua | Baja-media, sensible a la humedad estancada | Total, prácticamente impermeable |
| Tacto al caminar | Más cálido, con algo de amortiguación | Firme, algunas gamas incorporan capa acústica |
| Norma de referencia | UNE-EN 13329 (clases AC) | UNE-EN 16511 (paneles modulares) |
| Suelo radiante | Depende del modelo | En general, buena compatibilidad (SPC) |
| ¿Se puede lijar? | No | No |
| Recomendado en | Salón, dormitorios, pasillos | Cocina, baño, terrazas cubiertas, alquiler turístico |
Si has pisado los dos suelos alguna vez en una exposición, seguro que notaste la diferencia. El laminado, gracias a su núcleo de fibra, suena y se siente algo más parecido a la madera real. El vinílico, sobre todo el SPC más rígido, transmite una pisada más firme y, sin una buena base acústica, puede sonar algo más "hueco".
La mayoría de fabricantes ya incorporan una capa de espuma o corcho integrada en el propio panel para compensar esto último, así que la diferencia se ha reducido mucho en los últimos años. Si el sonido al pisar te importa especialmente, pide siempre pisar una muestra grande antes de decidir, no una ficha de 10x10 cm.
En el mantenimiento diario los dos se portan razonablemente bien: barrido o aspirado frecuente y fregado con mopa húmeda, nunca con agua abundante suelta sobre el suelo, y productos de pH neutro específicos para pavimentos flotantes.
La diferencia aparece con los años. El laminado necesita algo más de cuidado con las juntas y con las patas de las sillas, que pueden marcar la lámina decorativa. El vinílico tolera mejor los golpes de uso diario y no sufre si un día se te olvida un charco en el suelo de la cocina hasta la noche. Ninguno de los dos admite productos abrasivos ni cera, que dejarían una película antiestética sobre la superficie.
Ambos se instalan en flotante, con sistema de clic, sobre una lámina de espuma o corcho que actúa de aislante acústico y nivela pequeñas imperfecciones del suelo existente. Aun así, hay matices importantes.
Ni el laminado ni el vinílico tienen un precio único: depende del grosor, de la clase de resistencia, del tipo de núcleo y del acabado (mate, con relieve sincronizado, biselado...). Como norma general, las gamas básicas de ambos parten de precios similares, y a partir de ahí un vinílico SPC de calidad suele quedar algo por encima de un laminado equivalente, precisamente por el plus de resistencia al agua y a la deformación.
Compararlos solo por precio por metro cuadrado sin mirar la clase de uso o el grosor del núcleo es uno de los errores más habituales al comparar presupuestos. Si quieres entender qué partidas suben o bajan el precio final, tenemos una guía específica en presupuesto de parquet: qué influye en el precio.
Si tu prioridad es la resistencia al agua y el mantenimiento sin sustos, el vinílico gana con claridad. Si prefieres un tacto más cálido, un precio ajustado y no vas a tener humedad de por medio, el laminado sigue siendo una opción muy razonable, sobre todo en salones y dormitorios.
No existe el suelo perfecto para toda la casa: existe el suelo adecuado para cada habitación.
En muchas viviendas de Tarragona y Reus se acaba combinando los dos: laminado en las zonas de descanso y vinílico en cocina y baño, con una junta de transición discreta en el paso de una estancia a otra. Es una solución que funciona muy bien en pisos reformados donde no se quiere gastar de más en las zonas de menos uso, pero tampoco se quiere arriesgar el suelo de la cocina. Puedes ver ambas opciones instaladas en nuestra página de parquet flotante y laminado en Tarragona.
Si todavía dudas entre los dos, cuéntanos la distribución de tu vivienda y pide tu presupuesto gratuito y sin compromiso: te decimos, con oficio y sin venderte nada de más, qué opción encaja mejor en cada estancia.
Ambos pueden durar muchos años si se instalan bien y no reciben agua estancada de forma repetida. La diferencia real no está tanto en la duración teórica como en el desgaste: el vinílico tolera mejor la humedad diaria y por eso suele aguantar más en cocinas y baños.
Sí, es una de las mejores opciones para cocina precisamente por su resistencia total al agua. El vinílico SPC, además, es más rígido y estable bajo los muebles y electrodomésticos que un laminado convencional.
Puede limpiarse con una fregona bien escurrida, pero no debe recibir agua estancada. El núcleo es fibra de madera prensada (HDF) y se hincha si el agua se filtra por las juntas, aunque el modelo se anuncie como "resistente a la humedad".
Los dos se instalan flotantes con sistema de clic, sin obra, y un instalador con experiencia los coloca en tiempos similares. El vinílico rígido suele perdonar mejor las pequeñas irregularidades del suelo existente.
En general, el vinílico rígido (SPC) es más compatible porque su resistencia térmica suele ser menor. Con el laminado depende totalmente del modelo: hay que comprobar en la ficha técnica que el fabricante lo certifica para calefacción por suelo radiante.
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